miércoles, 29 de febrero de 2012

Revisiones mentales

Hoy es de esos días en los que analizo mi vida y cuestiono cada una de mis decisiones. Tal vez es la crisis de los 25 años -ese limbo que produce inestabilidad al saber que ya no eres una jovencita, pero que tampoco eres un adulto completamente-, tal vez sea que realmente me equivoqué en el camino.

Hasta hace un año sentía que mis metas se estaban cumpliendo, que había logrado todo lo que me había propuesto y que estaba enrumbada a un triunfo profesional inevitable. Hoy no estoy segura de eso, no estoy segura de nada en realidad.

La primera vez que trabajé y gané mi propio dinero fue a los 16 años. Recién había salido del colegio y decidí que era tiempo de tener mi propio dinero. Decidí enseñar francés particularmente a las niñas de mi colegio. La verdad es que fue una experiencia muy buena y gané suficiente dinero como para sentirme productiva a esa edad.

Posteriormente, una vez que entré a la universidad, trabajé apoyando al área de Marketing en eventos para los colegiales que iban en busca de información. Fue un buen trabajo, no solo porque los horarios los manejaba yo y podía ganar dinero y estudiar sin estresarme a la vez, sino porque conocí gente demasiado genial con la que aprendí sobre la vida, algo que para mí es más importante que cualquier cosa.

De pronto, sin darme cuenta, estaba en 5to ciclo haciendo mis primeras prácticas en el Grupo RPP. Esta fue una de las experiencias más raras de mi vida. Fue una época que me marcó mucho y que, personalmente, ayudó mucho en mi desarrollo profesional. Si bien en este trabajo mi reto era solo escirbir titulares para Radio Felicidad, aprendí a ver el mundo periodístico desde el interior. Me di cuenta que es muy interesante y el trabajo muy variado, pero que también hay gente que muchas veces te va a querer herir y sacar los ojos para que nunca crezcas. ¡Eso de una jovencita con todas las ganas de aprender y conocimientos frescos suele asustar a algunos obtusos de mente!

Posteriormente tuve la suerte de que pidieran el CV para Somos. He aquí mi primer error de vida. En ese momento yo estaba postulando -y pasando pruebas- para las chicas del tráfico en RPP. Mi cerebro de inexperta, por alguna razón, decidió no enviar el CV en ese momento. No conseguí el trabajo en RPP y desperdicié una gran oportunidad en Somos. ¡Vaya para inteligente yo! Esta es la primera decisión que cuestiono. Cuando recuerdo este episodio quiero pensar que fue así porque tenía que pasar así; pero luego pienso más y me digo a mí misma: "Qué tonta fuiste, ahora estarías trabajando en esa revista y serías estable económicamente, quién sabe, serías feliz profesionalmente".

Al poco tiempo logré ingresar a unas prácticas de 3 meses en el Grupo La República. Esta fue una experiencia INCREÍBLE, ya que por primera vez publiqué artículos y, gracias a mi editor, en algunos casos firmé. La experiencia terminó tan rápido como llegó, pero fue por algo mejor.

Inmediatamente después conseguí prácticas en la revista Fausto del grupo El Comercio. No he vuelto a ser tan feliz en un trabajo como lo fui en Fausto. Junto con Mario Ghibellini, el editor de la revista, vimos a Fausto nacer. Por primera vez sentí lo que es tener un hijo -periodísticamente hablando-. Fue un año maravilloso donde aprendí, reí, ayudé en producciones fotográficas, lloré, me amanecí, dormí en micros casi todo el día y conocí gente extraordinaria. Este fue el mejor equipo de trabajo que he tenido hasta ahora. Un equipo realmente unido; donde diseño y redacción eramos uno, donde nos apoyábamos y nos contábamos confidencias. Estuve todo el tiempo que pudieron mantenerme en el puesto de practicante en redacción: un año entero al compás de Fausto, pensando en Fausto y soñando con Fausto. Después tuve algunas colaboraciones con la revista hasta que esta cerró. Cuando me enteré me sentí triste, mi hijo había muerto.

Y aquí comienza mi história de nómade. Luego de una maravillosa época en Fausto y de llevarme recuerdos estupendos me convertí en freelo. ¡Vaya hora en la que me convertí en freelo! Aquí publiqué en Fausto, hice freelos de fotografía de eventos, escribí algunos artículos para Beach Bag y todo lo que caía en mis manos para tener dinero. Estaba ya en mi último año de carrera y decidí no trabajar para poder terminar bien los estudios. He aquí mi SEGUNDA decisión cuestionable. ¿Por qué decidí hacer esto? NO TENGO LA MENOR IDEA.

De pronto, sin darme cuenta, me había graduado. Ya era bachiller en Comunicación y Periodismo y me encontraba SIN CHAMBA. Gran error el mio no trabajar el último año. Si lo hubiera hecho habría salido de la universidad con trabajo, lista para seguir unos meses más con recibos o como practicante para pasar a planilla tranquila. ¡Pero no! Entonces, dos meses después encontré trabajo como redactora principal en la campaña política de Rafael Belaúnde y fui, después de unas semanas, su co presentadora en el programa de campaña en canal 11.

A penas terminó la campaña me fui a Buenos Aires. Viví allá 3 hermosos meses. Hice un Programa Ejecutivo en Dirección de Entretenimiento y Medios en la Universidad de Palermo. Fue una experiencia de aquellas que te hacen crecer como persona y ver el mundo diferente. Conocí un grupo muy lindo de personas, tanto dentro del estudio (Mauri, Vero, Pamela, El Mago, Gaby y Paula) como fuera de él (Manu, Agos, Fede y Vero). Caminé, tomé fotos, me divertí, conocí Uruguay -un viaje alucinante-, tomé fernet, compré mucha ropa y aprendí a ver la ciudad no como una turista sino como una citadina -claro hasta cierto punto-.

Terminados mis estudios me regresé a Perú con la mente fresca y los sueños a flor de piel. Comencé a editar una revista que, lamentablemente, no resultó ni fue publicada, pero que me enseñó mucho. Estuve como freelo unos meses más y ya comenzaba a desesperarme. De pronto, porque las cosas pasan así sin previo aviso, entré a una agencia de publicidad (donde trabajo actualmente) como redactora creativa. Comencé a experimentar un nuevo rubro de las comunicaciones que jamás pensé explorar. Debo aceptar que me pareció (y me parece) interesante y retador. Sin embargo, mis ansias por hacer periodismo siguen aquí, en mis entrañas buscando una oportuniadd para ser alguien en mi carrera.

Y es un día como hoy que me pregunto ¿qué hice mal? ¿Qué decisión marcó mi destino para ser redactora creativa ahora y no una periodista? ¿En qué momento me desvié de mi camino? ¿En qué momento me rendí y me acomodé en esta silla frente a esta MAC? Y mientras más me lo pregunto, más ganas de hacer periodismo me dan. Y mientras más lo pienso, más cuestiono mis decisiones y mis metas.

Yo sé que no nací para ser mediocre, yo sé que nací para ser periodista. Sé que me encanta la fotografía y amaría trabajar en eso el resto de mi vida. Sé que amo redactar y ver todos los días cosas nuevas ¿En qué momento pasó? La verdad es que estoy preocupada. Tengo 25 años y siento que se me va el tiempo para lograr lo que quiero. Estoy en un trabajo interesante pero no en lo mío. Estoy atrasando mi tesis, mi maestría, mi desarrollo como periodista.

La conclusión: necesito hacer periodismo. El problema: no consigo nada en este rubro. Tal vez es porque soy exigente conmigo misma y considero que no debo aceptar cualquier cosa solo por aceptar. Tal vez porque sé que mi portunidad está ahí, esperando por mí. Tal vez ya dejé pasar las oportunidades claves en mi vida para ser una periodista reconocida. Lo pienso y me da tristeza, me frustro y me molesto conmigo misma.

Sé que esto no tiene nada que ver con lo que he escrito antes en este blog, sé que es una experiencia personal que nadie querrá leer, pero es una aventura de un periodista que aún no lográ serlo. ¿Quizá pronto lo seré? Yo misma me respondo: sí, quizá.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Los peruanos no somos idiotas

Hace tan solo 5 días Lima se puso de luto. Un jóven hincha del equipo de fútbol Alianza Lima fue asesinado por un grupo de inadaptados en el estadio de Universitario de Deportes: el Monumental. 

La noticia se supo casi inmediatamente. La barra brava, como se le llama (aunque yo preferiría llamarla grupos de delincuentes camuflados), volvió a utilizar la violencia de manera innecesaria y absurda en el famoso "clásico U vs Alianza Lima". Esta vez Walter Oyarce Domínguez, de tan solo 23 años, fue arrojado desde el palco C-128, en la zona sur del estadio, por un "hincha" del equipo contrario al final del partido.

A pesar de que en el último minuto el equipo de Universitario de Deportes hizo el tanto ganador, esto no bastó para que los "hinchas" cremas celebraran el triunfo de manera alegre, sino todo lo contrario. Hay que acalarar que no fueron todos, que no todos los hinchas son así y que éstos son delincuentes que utilizan una camiseta para poder hacer fechorías.

Tal parece que ese gol los enardeció tanto que decidieron celebrarlo rompiendo su propio estadio. Subieron desde la trinchera norte por los palcos del Monumental, rompiendo puertas, agarrando a correazos a quien se les cruzaba, asustando a familias, niños, jóvenes, jovencitas, etc., y, finalmente, asesinando a un jóven del equipo contrario que se trepó la luna del palco para ayudar a las chicas y niños que se encontraban al lado siendo asustados por estos delincuentes.

Según las declaraciones de sus amigos, quienes se encontraban con él, Walter habría trepado la luna que separaba ambos palcos porque sabía que al lado se encontraban chicas y niños siendo atacados por estos vándalos. Al querer entrar al palco vecino fue atacado a correazos por estos delincuentes. Para protegerse dio la espalda a ellos y trató de regresar a su palco. En ese momento, según declaraciones, lo habrían agarrado de los hombros y arrojado como si se tratara de un bulto, sin remordimiento.

Esta noticia paralizó a todos lo hinchas, los que no son delincuentes, y ha hecho pensar a los ciudadanos de Lima. Ahora, nos preguntamos una vez más ¿en qué nos estamos convirtiendo? ¿Hacia dónde va nuestra sociedad? ¿Cómo hemos permitido que estos sánganos hagan lo que quieran e impongan el miedo paralizando a Lima cada vez que hay un partido de fútbol?

Esta no es la primera vez que sucede algo así. Ya hay muertes en el récord de las barras bravas, muertes inocentes e innecesarias de personas que ni siquiera estaban peleando con ellos.

Desde el sábado los medios de comunicación le han dado vuelta a esta noticia sin parar. Los periodistas se ha pronunciado y han dado a concoer su indignación por lo sucedido. Las redes sociales están llenas de mensajes a Walter y a la familia, así como post de personas indignadas por lo sucedido que ni siquiera conocieron a este jóven, ni lo podrán conocer. Esto nos ha unido, parece que sí. Pero, ¿por cuánto tiempo?

Sin embargo, lo que más ha causado un molestia general ha sido la fuga del principal sospechoso David Sánchez Manrique, también conocido como "el loco David". Felizmente ya ha sido capturado. El abogado de este sujeto ha salido a decir que se fue a Miami para pensar bien las cosas y que es una acción loable. O sea, debemos aplaudirlo por ser un asesino que además se fugó del país. El acusado dice que se fue por nervios, ya que el entró al palco y Walter ya estaba en el suelo desangrandose. Aclaremos que la identificación de los presuntos culpables fue hecha al día siguiente y este señor se fue a las 3 horas de sucedido el homicidio. Por supuesto, luego ha dicho que se enteró de lo sucedido por una radio local y que él se fue a penas terminó el partido. Hay videos que prueban lo contrario.

No nos crean retrasados mentales señores porque no lo somos. Dejen de jugar con nosotros y de pensar que nos vamos a creer cuentos tan tontos y que, además, los vamos a aplaudir. Esto nos sirve para darnos cuenta de que el dinero no sirve de nada, porque David, el acusado, es dueño de la discoteca ONUBA, pero no le ha servido de nada ¿Qué hace un empresario golpeando gente con la correa y metido en la barra brava de Universitario de Deportes? La respuesta es obvia, es un delincuente común que tiene dinero para tapar sus fechorías.

Lo que queda ahora es esperar que la justicia peruana actúe como debe y condene a quienes debe condenar por la muerte de un joven inocente que buscaba defender a otros. Pero, también, tenemos que tomar conciencia el resto de la población. Debemos detener este tipo de abusos, debemos dejar de tener miedo cada vez que haya un partido. Nosotros en parte somos culpables porque no nos hemos alzado ni hemos dicho ¡BASTA!, sino todo lo contrario, nos hemos refugiado en nuestras casas muertos de miedo de que la turba de salvajes pase por nuestras puertas. Hemos dejado de hacer nuestras vidas cuando hay un clásico de fútbol. Hemos dejado que estos malandrines tomen la ciudad sin si quiera luchar para evitarlo.

Basta de abusos, basta de violencia y basta de silencio. No podemos seguir permitiendo que estos salvajes se salgan con la suya y destruyan vidas. Ellos son miles, pero nosotros millones. No dejemos que crean que tienen el poder, exigamos justicia y orden. Exijamos que los policías hagan su trabajo cuando deben y que los clubes se responsabilicen por darle entradas a las barras bravas llenas de delincuentes. NO MÁS. No más silencio y no más permicividad. Que nos den las explicaciones del caso (a nosotros y a los familiares de Walter). Que digan claramente los clubes porqué les siguen dando entradas a esta clase de gente. Que nos explique Universitario de Deportes cómo es que no había una ambulancia fuera del estadio que pudiera atender rápidamente a este chico, ¿acaso costaba mucho y no tenían el dinero? Si es así, ¡entonces no hagan el evento! Que digan porqué el primer video entregado a la policía muestra una edición de cámaras y no la trifulca mientras se arrojaba a Walter ¿acaso era más importante enfocar la calle donde no pasaba nada que identificar a los que estaban generando destrozos? Señores, expliquen que hay detrás de todo esto. No se busca cerrar los estadios ni que el fútbol muera, se busca que la violencia pare y que la justicia se haga presente. Se busca que no más gente muera.

jueves, 14 de julio de 2011

¿Por qué Estados Unidos tiene que dejar de ser llamado América o Norteamérica?

Es muy común que al referirse a los habitantes de Estados Unidos, país ubicado al norte del continente América, se utilice la denominación de “americanos”. Pero que sea recurrente no significa que sea correcto. Sobre esto quiero hablar hoy, sobre el hecho de que este país, y sus pobladores, deben dejar de ser llamados “americanos” o “norteamericanos”.

La primera razón por la que se debe dejar de pensar en Estados Unidos de América, USA o EE.UU, como “América” es porque es uno de los 35 países que conforman el continente, es decir, hay 34 países que no se denominan a ellos mismos de esa manera sino con el gentilicio que les otorga cada nacionalidad. Por lo tanto, los habitantes de Estados Unidos son estadounidenses.

Es cierto que USA es una República Federal Constitucional con 9.83 millones de kilómetros cuadrados y más de 310 millones de habitantes, o sea uno de los países más grande del continente, pero no es América.

Creer que Estados Unidos es América, es creer que la bandera estadounidense es la continental. Cada país tiene su propia bandera, la de Estados Unidos es de 13 barras horizontales,  6 rojas y 7 blancas, un rectángulo azul que contiene 50 estrellas blancas, una por cada estado. Es decir, la bandera estadounidense no es la bandera americana, ya que cada uno de los países que conforman el continente tiene banderas, escudos y símbolos patrios propios y diferentes el uno del otro.
Otra razón es el idioma. En Estados Unidos se habla oficialmente el Inglés. Este, a su vez, se habla en 4 países más en todo el continente americano como lengua oficial. Mientras que 19 países tienen al español como idioma principal y 4 al francés. O sea, el Inglés, si bien es un idioma mundial, no significa que sea el el que habla oficialmente la mayoría de los países de América.
Además, la moneda de Estados Unidos es el dólar. Este es utilizado mundialmente para realizar transacciones económicas, sin embargo, no es la moneda oficial del mundo ni de América. Cada país en el continente tiene su propia moneda valorada de diferente manera frente al dólar.
Por otro lado, viendo los antecedentes históricos continentales, América fue descubierto en 1492 por Cristóbal Colón. La primera vez que fue nombrado así oficialmente fue en el Tratado Cosmographiae Introductio en 1507. La primera ciudad europea en América se funda en 1528 y se llamó Nueva Cádiz.
Estados Unidos fue fundado por 13 colonias inglesas. La primera vez que existen registros de europeos en esa parte del continente fue en 1513, cuando Juan Ponce de León desembarcó en “La Florida”. Sin embargo, los primeros asentamientos exitosos de los ingleses en estas tierras se dieron en 1607, cuando se fundó la primera colonia llamada Virginia de Janestown.
O sea, América como continente existió antes que los colonos ingleses invadieran las bahías del atlántico de los Estados Unidos.
Finalmente, USA tampoco es Norteamérica, ya que en esta parte del continente existen tres países: Canadá, México y Estados Unidos de América. Los canadienses se hacen llamar así, no se hacen llamar americanos, igual que los mexicanos son mexicanos, entonces ¿Por qué se les sigue atribuyendo el nombre de americanos a los estadounidenses desplazando a todo el resto del continente?
Estados Unidos de América NO es  América y nunca lo ha sido. Ellos son ESTADOUNIDENSES. Americanos somos todos los que hemos nacido en el continente.


lunes, 6 de junio de 2011

Y ahora, ¿Ollanta Humala podrá llevarnos por el camino amarillo?

Al fin la contienda electoral ha terminado. Luego de meses de saturar a los peruanos con la política, carteles, arengas, posiciones, divisiones, promesas, propuestas reales, etc. al fin el Perú tiene nuevo presidente.

Después de exactamente 7 meses de campaña electoral para la presidencia del Perú, al fin los resultados estan dados. Ayer, 5 de junio del 2011, millones de peruanos -residentes en Perú y en el extranjero- fueron a las hurnas de votación y decidieron el futuro del país.

Durante todos estos meses, las redes sociales como Facebook y Twitter estuvieron repletas de frases y posiciones encontradas. En un inicio, la contienda se dividió en 11 candidatos, unos más conocidos que otros. Sin embargo, como es natural, mientras más se acercaba el 10 de abril del 2011, los porcentajes de unos iban subiendo cada vez más y otros iban bajando. Una de las grandes sopresas fue PPK (Pedro Pablo Kuczynski), político hace muchos años y condenado a ser conocido como "el gringo" por tener padres extranjeros y tener un apellido para nada peruano. Por otro lado, entre los 5 primeros estaba también "el mudo" Castañeda, ex Alcalde de Lima Metropolitana; "el cholo" Toledo, ex Presidente de la República; "el comandante" Ollanta Humala, militar en condición de retiro y, pese a quien le pese, actual presidente electo democráticamente y, aunque no menos importante, "la china" Keiko Fujimori, a quien se le achacaron todos los errores del gobierno de su padre Alberto Fujimori Fujimori, quien se encuentra actualmente encarcelado en la Diroes.

Cada uno de estos personajes -no menciono los otros seis no porque sean menos importantes, sino porque merecería demasiado tiempo- peleó, llenó la ciudad de carteles, hizo mítines, conciertos, metió puñales y hasta se creó merchandising para el partido (estamos hablando de los PPKuy). Pero a pesar de todos los esfuerzos de cada uno, el panorama se redujo a tan solo dos: Ollanta Humala y Keiko Fujimori.

A partir del 11 de abril, el país se polarizo y la situación se volvió más hostil en las redes sociales. Quienes apoyaban a Ollanta y quienes apoyaban a Keiko se peleaban a muerte. Los grupos de NO A KEIKO y de YO JAMAS VOTARÉ POR OLLANTA HUMALA estaban latentes en el escenario de las redes sociales, en cada muro existía alguna alución, en muchos comentarios un apoyo, en otros un rechazo.

A Ollanta Humala se le dio la carga del autoritarismo, del chavismo, de la idiotez en muchas ocasiones, de una dictadura segura. Mientras, a Keiko Fujimori se le atribuyeron las infertilizaciones forzadas del gobierno de su padre (a pesar de que en esa época ella era la Primera Dama y recordemos que esta no gobierna, solo acompaña al presidente), las violaciones de los derechos humanos y la corrupción por la cual encerraron a su padre.

Así llegó el 5 de junio, mientras todo el mundo se peleaba y trataba de que el otro votara por quien ese quería. Y, entonces, el Perú -a pesar de que a muchos la elección nos genere temor e incertidumbre- eligió quien gobernaría el país por los siguientes 5 años. Un 52 por ciento de peruanos decidió que Ollanta Humala será nuestro presidente y juramentará el 28 de julio del 2011.

Hoy, 6 de junio del 2011, la gente entró en pánico al ver a la Bolsa de Valores de Lima (BVL) desplomarse en tan solo dos horas. Una caída de 12% ha sido lo que ha puesto a todos aún más furiosos.

Pero lo curioso es que "el comandante" no tiene ni un solo día de electo y el país siente que se está yendo directo al hoyo. Ahora, ¿no sería mejor que guardaramos la calma y esperaramos a ver quién será su Primer Ministro y su Ministro de Economía antes de sabotearnos los unos a los otros? Lo que necesitamos es un llamado de calma del presidente Alan García y del futuro presidente Ollanta Humala. Y, porque no, uno de nosotros hacia nosotros mismos. No perdamos los estribos antes de tiempo.

Personalmente no apoyo a ninguno de los dos candidatos que se presentaron a la elección, pero si la mayoría de los peruanos ya eligió ahora solo queda mantenernos calmados y unidos, dando el hombro los unos por los otros para evitar, justamente, que la economía se desplome en un solo día o que en un futuro existan abusos de poder. Este no es un momento para dividirnos o huir, este es el momento para decirnos que vale la pena vivir en Perú y vale aún más luchar por él.